¿Quieres un proyecto con alma, sol y muchísimas historias que contar? Esta casa de 1900 en ruinas es como un lienzo en blanco esperando a alguien con imaginación… y ganas de aventuras. Sí, necesita trabajo, pero el potencial es tan grande como tus sueños: hogar familiar, estudio creativo, espacio turístico o todo a la vez.
La parcela cerrada te da privacidad total: hamacas, huerto, juegos, o simplemente sentirte dueño del mundo (o al menos de tu parcela). Además, cuenta con una construcción adicional lista para convertirse en segunda vivienda, taller, estudio de trabajo… ¡o incluso tu oasis personal!
Imagina despertar con el canto de los pájaros, tomar el sol rodeado de naturaleza y disfrutar de la tranquilidad del campo… sin renunciar a estar a un paso de Santiago de Compostela. Los vecinos son de los que sonríen, saludan y quizá te den las mejores historias de la aldea.
Esta propiedad es para los valientes con visión, los que saben que las mejores historias empiezan con “érase una vez unas ruinas…”. Con creatividad y cariño, puedes transformar este lugar en tu rinconcito único en Galicia, lleno de carácter y encanto.
Las ruinas no cuentan historias aburridas, solo esperan que alguien las transforme en recuerdos inolvidables.