¿Te imaginas disfrutar de la tranquilidad del rural sin renunciar a tener Santiago a un paso?
Esta encantadora casita de piedra, de aproximadamente 80 m², conserva todo el encanto de los hogares tradicionales y se encuentra en buenas condiciones de habitabilidad.
Está distribuida en dos plantas: en la planta baja encontrarás un acogedor salón y la cocina; en la planta superior, los dormitorios y el baño, creando un espacio íntimo y confortable para el descanso.
En el exterior, su agradable patio invita a disfrutar de los pequeños placeres de la vida: desayunar al aire libre, leer tranquilamente, compartir momentos con la familia o simplemente desconectar rodeado de calma.
Un hogar con alma, ideal para quienes sueñan con una vida más tranquila y cercana a la naturaleza, pero quieren seguir estando muy cerca de Santiago.
Ven a conocerla. Puede que aquí comience tu próxima historia.